El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el primer día de su mandato impondrá aranceles a todos los productos importados desde México, Canadá y China continental. Ante esta noticia, el ministro de Economía taiwanés, Kuo Jyh-hui (郭智輝), declaró hoy 27 de noviembre que la industria de servicios de manufactura electrónica (EMS) podría ser la más afectada, aunque por ahora no se han recibido comentarios directos del sector. El ministerio tiene previsto trabajar con las empresas para discutir estrategias de adaptación.
Trump ha detallado que, a partir del 20 de enero del próximo año, impondrá un arancel del 10 % a todas las importaciones provenientes de China continental y del 25 % a las de Canadá y México. Este anuncio fue uno de los temas principales en las preguntas planteadas por los legisladores durante la sesión de la Comisión de Economía del Yuan Legislativo.
En una entrevista previa a la sesión, Kuo explicó que las empresas del sector EMS, muchas de las cuales operan en Texas y Nuevo México, podrían ser las que más nerviosas se pueden sentir por estas medidas. Sin embargo, expresó confianza en que estas compañías desarrollarán nuevas estrategias y reorganizarán sus operaciones en respuesta a los aranceles. Cuando los medios preguntaron sobre el posible impacto en los fabricantes de vehículos eléctricos y servidores, que tienen una presencia significativa en el sur de Estados Unidos y México, Kuo aseguró que estas empresas también deberían estar preparadas para implementar planes de contingencia.
Kuo enfatizó que el Gobierno trabajará estrechamente con las industrias afectadas para explorar las mejores soluciones y comentó que, dado que el anuncio es reciente, el ministerio aún no ha recibido comentarios específicos del sector y necesita tiempo para evaluar el impacto y coordinar con las empresas. Durante la sesión legislativa, Kuo señaló que, en el caso de empresas taiwanesas orientadas al mercado chino, el ministerio podría ayudarles a trasladar su producción a países aliados de China continental. Para las que dependen de los mercados de Europa y América, el apoyo se centraría en trasladarse a naciones más cercanas a Estados Unidos. Además, destacó que se buscará fomentar la reducción de costos y aumentar el valor agregado de los productos para mejorar la competitividad global.