En un hito histórico para el deporte taiwanés, el equipo nacional de béisbol conquistó el campeonato del Clásico Mundial de Béisbol 2024 al derrotar 4-0 a Japón en la final celebrada en el Tokyo Dome. Este triunfo marca la primera vez que Taiwán se corona campeón en un torneo mundial de béisbol de categoría abierta. El presidente Lai Ching-te (賴清德), visiblemente emocionado, felicitó al equipo mediante una videollamada, destacando que este logro proyecta al país como una potencia no solo en semiconductores, sino también en deportes.
Lai calificó la victoria como un ejemplo de habilidad y dedicación, reconociendo el esfuerzo de los jugadores con un despliegue de aviones de combate para escoltar su regreso a casa, un desfile con honores militares y premios en efectivo para cada jugador. El capitán del equipo, Chen Chieh-hsien (陳傑憲), quien anotó un crucial jonrón de tres carreras, fue aclamado como héroe nacional. Chen, en tono humorístico, mencionó que, aunque no pudo ganar el campeonato de la liga local, este título mundial compensaba cualquier carencia, generando risas entre los presentes.
El triunfo desató celebraciones a nivel nacional e internacional. El primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) describió la victoria como una leyenda del béisbol que emocionó a todo Taiwán, mientras que el presidente del Yuan Legislativo, Han Kuo-yu (韓國瑜), y otros líderes políticos elogiaron el espíritu de lucha y unidad del equipo. "Este es un momento que ilumina a Taiwán en el escenario mundial", expresó Han.
La hazaña no pasó desapercibida en el extranjero. El Instituto Americano en Taiwán (AIT) felicitó a Taiwán por hacer historia y destacó la amistad entre Taiwán, Japón y Estados Unidos, los tres primeros lugares del torneo. La Asociación de Intercambio Japón-Taiwán también aplaudió la victoria de Taiwán, reconociendo el nivel de juego de ambos equipos y resaltando el espectacular jonrón de Chen Chieh-hsien como uno de los momentos más memorables del torneo.
Con este triunfo, el equipo de Taiwán no solo escribe una página dorada en la historia del deporte nacional, sino que también refuerza su posición como un referente internacional, mostrando al mundo que el espíritu de lucha y unidad taiwanesa no tiene límites.