Más de 10 organizaciones civiles en Taiwán celebraron una conferencia de prensa para expresar su solidaridad con los líderes democráticos de Hong Kong recientemente condenados bajo la Ley de Seguridad Nacional impuesta por China continental. Durante el evento, condenaron las acciones del gobierno chino y exigieron la liberación inmediata de los activistas, el retiro de todos los cargos políticos y la implementación de elecciones libres en Hong Kong para restaurar su democracia. Estas organizaciones también criticaron el modelo "un país, dos sistemas" como una farsa que ha socavado la libertad y los derechos en la región.
El caso de los 47 líderes democráticos de Hong Kong, de los cuales 45 han sido condenados por "conspiración para subvertir el poder estatal", fue destacado como un ejemplo de represión política. Lo Chun-hsuan (羅浚晅), de la Fundación Cultural Peng Ming-min (彭明敏文教基金會), condenó este fallo como una prueba de la postura antidemocrática del PCCh y expresó su apoyo incondicional a los ciudadanos de Hong Kong que luchan por la democracia. Afirmó que los defensores de la libertad no retrocederán y seguirán resistiendo.
La presidenta de la Asociación de Mujeres Libres de Asia-Pacífico, Maysing Huang (楊黃美幸), hizo un llamado a la comunidad internacional para sancionar económicamente a China y apoyar la lucha por la libertad en Hong Kong y China continental. Subrayó que, aunque la libertad tiene un costo, las democracias del mundo están dispuestas a apoyar a quienes buscan justicia. Además, enfatizó que la permanencia del Partido Comunista en el poder representa una amenaza para la paz mundial.
Finalmente, líderes como Sang Pu (桑普), de la Asociación Taiwán-Hong Kong, instaron a Taiwán a aprender de los errores de Hong Kong y proteger su soberanía y democracia constitucional. Subrayaron la necesidad de desconfiar de las promesas del PCCh y desmontar conceptos como el "Consenso de 1992". También advirtieron sobre los riesgos de las tácticas de anexión encubierta de China y destacaron la importancia de que Taiwán se mantenga firme frente a las amenazas del PCCh para no repetir el destino de Hong Kong.