El viceministro de Relaciones Exteriores, Wu Chih-chung (吳志中), anunció que el país no se involucrará en la ayuda militar a Ucrania debido a la sensibilidad del tema. Durante su visita a Berlín, Wu manifestó, sin embargo, el interés de Taiwán en abrir una oficina de representación en Ucrania en el futuro, como parte de su estrategia para fortalecer lazos internacionales.
Wu explicó que las relaciones entre Taiwán y Ucrania están condicionadas por la influencia de China continental, que mantiene una alianza con Rusia. Ucrania, según Wu, teme que estrechar vínculos con Taiwán pueda intensificar las represalias chinas y provocar mayor presión militar de Moscú. Esta precaución refleja la complejidad geopolítica que afronta Ucrania en medio de su conflicto con Rusia.
Pekín, por su parte, no ha condenado la invasión rusa y el año pasado presentó un documento con principios generales para la paz, sin ofrecer soluciones concretas. Además, China continental optó por no participar en la reciente Cumbre de Paz para Ucrania, celebrada en Suiza, subrayando su postura ambigua en el conflicto.
A pesar de no participar en la ayuda militar, Taiwán ha ofrecido apoyo humanitario a Ucrania a través de sus países vecinos. El ministro de Defensa Wellington Koo (顧立雄) señaló que los misiles Hawk retirados del servicio se gestionarán según las normativas actuales, y cualquier decisión sobre su destino dependerá de Estados Unidos. Este enfoque refleja la postura de Taiwán de mantenerse al margen de asuntos de seguridad sensibles mientras refuerza sus relaciones diplomáticas y humanitarias.