En respuesta a las recientes medidas de Filipinas y China continental en el mar del Sur de China, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió hoy día 12 una declaración oficial. Según esta declaración, la Ley de Zonas Marítimas de Filipinas y la Ley de Vías Marítimas del Archipiélago Filipino, junto con el anuncio de China continental sobre la línea de base territorial de la isla Huangyan y la denominación y coordenadas de 64 islas y arrecifes, no afectan al hecho de que las islas del mar del Sur de China pertenecen a la República de China (Taiwán). Exteriores enfatizó que la soberanía territorial de Taiwán es incuestionable y que defenderá firmemente sus derechos sobre las islas y aguas adyacentes en el mar del Sur de China.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Romualdez Marcos Jr., firmó el 8 de este mes la Ley de Zonas Marítimas de Filipinas y la Ley de Vías Marítimas del Archipiélago Filipino. Ese mismo día, China continental anunció la línea de base territorial de la isla Huangyan y publicó los nombres y coordenadas de 64 islas y arrecifes en el mar del Sur de China bajo el título de "Nombres Estándar de Algunas Islas y Arrecifes del mar del Sur de China".
El gobierno de la República de China (Taiwán) declaró que las medidas de Filipinas y China continental no alteran la realidad de que las islas del mar del Sur de China pertenecen a Taiwán. Según el Gobierno, Taiwán tiene derechos legales internacionales y marítimos sobre las islas y sus aguas adyacentes, los cuales no se verán afectados por las reclamaciones unilaterales de ningún país.
Exteriores expresó su seria preocupación por el aumento de tensiones entre Filipinas y China continental en la región, ya que podrían afectar a la paz y estabilidad regional. La cancillería instó a todas las partes a ejercer moderación y a resolver las disputas a través de diálogos multilaterales y mecanismos de solución de conflictos. Asimismo, Taiwán solicitó ser incluido en dichos diálogos y mecanismos con igualdad de condiciones. El ministerio reiteró su posición: las islas del mar del Sur de China pertenecen a Taiwán, apoyan la libertad de navegación y sobrevuelo en la zona, y están comprometidos con resolver pacíficamente las disputas según el derecho internacional.