El presidente electo de EE. UU., Donald Trump, criticó a Taiwán en su campaña presidencial, acusando al país de «robar» el negocio de los semiconductores y sugiriendo que debería pagar tarifas de protección a Estados Unidos. En respuesta, el ministro de Economía de Taiwán, Kuo Jhy-hui (郭智輝), señaló que las economías de ambos países son complementarias, con Taiwán dominando en la fabricación de chips y EE. UU. en el diseño de circuitos integrados. Además, Kuo confirmó que la planta de TSMC en Arizona ha logrado pruebas de producción exitosas, y que se celebrará una ceremonia en diciembre, independientemente de los resultados de las elecciones en Estados Unidos.
En el Comité de Economía del Yuan Legislativo, los legisladores discutieron los posibles efectos de la elección estadounidense en la industria taiwanesa de semiconductores. Chen Ting-fei (陳亭妃), del Partido Democrático Progresista (PDP), expresó preocupación por las propuestas de Trump de cobrar tarifas a Taiwán. El ministro Kuo argumentó que cualquier medida restrictiva podría dañar a las empresas estadounidenses más que a Taiwán. Paul Liu (劉鏡清), presidente del Consejo Nacional de Desarrollo, agregó que el cobro de tarifas perjudicaría a grandes empresas como Apple y NVIDIA, afectando los precios y la opinión pública en Estados Unidos.
Liu destacó que si Trump decide imponer sanciones más estrictas a las empresas chinas, podría beneficiar indirectamente a las empresas taiwanesas al disminuir la competencia china en Estados Unidos. Liu animó a las empresas de Taiwán a aprovechar estas oportunidades. Por otro lado, afirmó que Trump probablemente ha hecho estas declaraciones como parte de su estrategia electoral, y recordó que la cooperación de TSMC en Estados Unidos demuestra el compromiso de Taiwán con la economía estadounidense.