El tifón Kong-Rey ha golpeado duramente a Taiwán, trayendo fuertes vientos y lluvias que han causado la muerte de una persona y heridas a 73. Además, ha generado una amplia interrupción de servicios, con más de 200 000 hogares que experimentaron cortes de electricidad, de los cuales 96 257 continúan sin suministro. El Centro de Respuesta a Desastres está activamente evaluando la situación y tomando medidas para restaurar los servicios y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Entre las personas afectadas se encuentran dos turistas checos que realizaban senderismo en el parque nacional de Taroko. Los excursionistas fueron localizados y contactados telefónicamente; actualmente se encuentran refugiados en una tienda de campaña mientras esperan ser rescatados. Las autoridades han mostrado preocupación por el riesgo de hipotermia y están coordinando una operación de rescate para llevarlos a una zona segura.
La mayor parte de las lluvias y deslizamientos de tierra se han registrado en la costa este, el norte y las áreas montañosas del centro-sur de Taiwán. Regiones como Taipéi, Nueva Taipéi, Taoyuan, Hsinchu, Taichung y Hualien han sido clasificadas como áreas de alto riesgo, y han implementado evacuaciones preventivas en varios puntos críticos. Un total de 1429 incidentes relacionados con el tifón se han registrado en toda la isla.
Las carreteras y las líneas ferroviarias han sufrido graves daños, especialmente en Hualien y Taitung, donde los deslizamientos han interrumpido rutas claves. Aproximadamente 3558 hogares en Hualien están sin agua, mientras que las autoridades continúan restaurando los cortes de energía y servicios de comunicación. Con el tifón aún impactando la isla, el Centro de Respuesta a Desastres se mantiene alerta para responder rápidamente a cualquier incidente y ha reforzado la vigilancia en áreas de difícil acceso.