El director de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Thibaut Bruttin, se reunió con el presidente Lai Ching-te (賴清德) para recomendar medidas que fortalezcan la democracia taiwanesa frente a la desinformación. Bruttin visitó Taipéi el 16 de octubre y sostuvo encuentros con el secretario general del Consejo de Seguridad Nacional, Joseph Wu (吳釗燮), y el viceministro de Relaciones Exteriores, Wu Chih-chung (吳志中). Lo acompañaron personajes destacados como Wu’er Kaixi (吾爾開希), líder clave del movimiento de Tiananmen en 1989 y miembro honorario de RSF, así como representantes de la oficina regional de RSF en Asia-Pacífico, con sede en Taipéi.
Durante la reunión, Bruttin elogió el avance de Taiwán en el Índice Mundial de Libertad de Prensa de RSF, donde pasó del puesto 35 al 27 entre 180 países en 2023. Sin embargo, destacó la necesidad de una reforma integral de las leyes de medios en Taiwán. Presentó iniciativas innovadoras de RSF para mejorar la libertad de prensa, como el Journalism Trust Initiative (JTI), el primer estándar de calidad informativa con certificación ISO; la Carta de París sobre Inteligencia Artificial y Periodismo; y el programa Propaganda Monitor, destinado a combatir la propaganda global y la desinformación.
“Taiwán lidera en libertad de prensa en la región y es la única democracia del mundo de habla china. Estamos convencidos de que alinear su legislación mediática con las mejores prácticas internacionales será altamente beneficioso. Esto permitirá a los medios recuperar la confianza del público, una condición esencial para combatir la desinformación y garantizar la sostenibilidad de la prensa frente al dominio de las plataformas digitales”, afirmó Bruttin.
La visita de Bruttin coincidió con dos importantes eventos organizados por RSF en Taipéi: el primer seminario de corresponsales en Asia-Pacífico y la celebración del séptimo aniversario de la oficina regional de RSF en la ciudad, con la participación de más de 200 líderes de opinión. En 2017, el entonces director de RSF, Christophe Deloire, también fue recibido por la entonces presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文). Aunque Taiwán es un referente de libertad de prensa en la región, se enfrenta a desafíos crecientes debido a la interferencia de China continental, que reclama la isla como parte de su territorio. Además, la fragmentación del entorno mediático en Taiwán ha generado un bajo nivel de confianza pública en los medios, con solo un 30 % de los ciudadanos confiando en ellos, posicionando al país entre los democráticos con menor confianza en su prensa.