El 14 de octubre, China continental realizó maniobras militares en torno a Taiwán. Kuan Bi-ling (管碧玲), presidenta del Consejo de Asuntos Oceánicos, destacó hoy 15 de octubre que estos ejercicios han intensificado las tensiones en el estrecho de Taiwán, pero también han suscitado preocupación internacional por la paz y la estabilidad en la región. Kuan afirmó que estas acciones consolidan y fortalecen la alianza del Indo-Pacífico, liderada por países como Estados Unidos y Japón, en favor de la libertad y la apertura en la región.
Kuan señaló en su cuenta de Facebook que las maniobras militares "Espada Unida-2024B" reflejan el aumento de la presión militar de China continental, que busca intimidar a Taiwán y alterar el equilibrio regional mediante la fuerza. Sin embargo, este comportamiento provocativo ha generado mayor interés internacional, dejando claro que la situación en el estrecho de Taiwán no es solo un asunto bilateral, sino que se ha convertido en una cuestión central para las relaciones internacionales en la región del Indo-Pacífico.
Estados Unidos ha respondido con firmeza a las maniobras chinas. El Pentágono emitió una declaración calificando estas acciones como “irresponsables, desproporcionadas y desestabilizadoras”, subrayando que la paz en el estrecho de Taiwán está estrechamente ligada a los intereses globales. Kuan destacó que, a pesar de las presiones de China continental, Estados Unidos reafirma su compromiso de colaborar con sus aliados y socios para impulsar una estrategia libre y abierta en el Indo-Pacífico, garantizando la seguridad y estabilidad de la región.
Kuan también señaló que varios países europeos han expresado su preocupación. Un portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior declaró que la paz y estabilidad en el estrecho de Taiwán son esenciales para la seguridad y prosperidad tanto regional como global, rechazando cualquier intento de alterar el statu quo mediante la fuerza. Japón ha mostrado una vigilancia estrecha, dado que la situación en Taiwán afecta directamente su seguridad y sus intereses económicos. Además, el Reino Unido condenó las maniobras chinas, instando a la comunidad internacional a unirse para mantener la estabilidad regional. Kuan concluyó que, aunque las maniobras militares buscan ejercer presión sobre Taiwán y la comunidad internacional, han tenido el efecto contrario al fortalecer la unidad internacional y consolidar la alianza del Indo-Pacífico como un mecanismo clave para contrarrestar la expansión militar china.