Aunque el tifón Krathon aún no ha tocado tierra, ya ha causado algunos desastres. En la ciudad de Keelung ocurrió un deslizamiento de tierra, mientras que un incendio afectó al Hospital Antai (安泰) en Pingtung, y debido a los efectos del viento y la lluvia, los pacientes están siendo evacuados. Liu Shih-fang (劉世芳), directora del Centro de Respuesta a Desastres, ordenó esta mañana que se coordine con el gobierno de Keelung para evaluar la necesidad de evacuar a la población, así como la reubicación de los pacientes del hospital Antai y las personas afectadas por el deslizamiento.
El tifón Krathon ha traído lluvias prolongadas, lo que ha generado algunos desastres. En el distrito de Xinyi (信義), en Keelung, un deslizamiento de tierra obligó a evacuar a cinco personas, quienes luego pudieron regresar a sus hogares. Se han instalado sacos de arena y lonas impermeables para evitar nuevos deslizamientos en la zona afectada. Aunque el área no está clasificada como una de alto riesgo, se continúa monitoreando la situación y evaluando la necesidad de evacuaciones preventivas.
Por otro lado, un incendio en el Hospital Antai en Pingtung fue reportado en la madrugada. El fuego no causó heridos entre los pacientes, pero las fuertes lluvias y el viento dificultaron la evacuación inmediata. El Departamento de Bomberos señaló que el incendio fue causado por un fallo en el panel eléctrico, y es posible que el hospital no pueda seguir en funcionamiento. Actualmente, se evalúa la necesidad de trasladar a los pacientes a otros centros médicos con el apoyo de las Fuerzas Armadas.
El incendio en el Hospital Antai afectó a 176 pacientes, de los cuales seis presentaron paro cardíaco antes de llegar al hospital (OHCA). Hasta el mediodía, 49 pacientes habían sido transferidos a otros hospitales. Las autoridades continúan investigando las causas del incendio y monitoreando la situación en la zona. La gobernadora del condado de Pingtung, Chou Chun-mi (周春米), se desplazó al lugar para supervisar las labores de rescate y exhortó a la población a no acercarse a la zona, mientras los equipos de emergencia completan su trabajo.