En una reunión paralela a la Asamblea General de la ONU, los ministros de Relaciones Exteriores de la asociación intergubernamental G7 se reunieron para discutir sobre el panorama geopolítico mundial. A través de la emisión de una declaración conjunta, el G7 reiteró la importancia de la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán para la seguridad y el desarrollo internacionales.
Este documento también manifiesta el apoyo a la participación significativa de Taiwán como miembro en aquellas organizaciones internacionales que no poseen como prerrequisito el estatus de Estado, y como observador o invitado especial en aquellas otras organizaciones que sí exigen tal estatus.
La declaración también indica que la postura del G7 hacia Taiwán se mantiene invariable, incluyendo su posición respecto a la política de Una sola China.
Los ministros de Exteriores de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur también celebraron una reunión trilateral en simultáneo con la Asamblea General de la ONU, y, de igual manera, reafirmaron que la paz y estabilidad en el estrecho de Taiwán son elementos indispensables para la seguridad y prosperidad internacionales. Conjuntamente, los tres representantes hicieron un llamado a la resolución pacífica de las diferencias entre ambos lados del Estrecho, y expresaron su fuerte oposición a cualquier intento unilateral de cambiar el statu quo en las aguas del Indo-Pacífico.