Los legisladores del Kuomintang (KMT) y el Partido Popular (PPT) devolvieron el proyecto de presupuestos generales del Estado (PGE) para el próximo año debido a la falta de asignación de fondos para compensaciones relacionadas con la prohibición de tala por parte del Consejo de Asuntos Indígenas. Esto provocó que el proceso de remisión y revisión sustancial del presupuesto no se llevara a cabo según lo previsto, lo que generó críticas del Partido Democrático Progresista (PDP), que acusó a la oposición de violar la Constitución y solicitó una revisión constitucional.
En respuesta, el primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) lamentó que el presupuesto no haya sido revisado a tiempo, pero expresó su confianza en que, con más comunicación entre los partidos, se logrará avanzar en la revisión del presupuesto. Cho también hizo un llamado a mejorar la coordinación entre el PDP y la oposición para facilitar la aprobación del presupuesto, y señaló que el Yuan Ejecutivo está dispuesto a proporcionar las explicaciones necesarias.
Además, el PDP instó al presidente del Legislativo, Han Kuo-yu (韓國瑜), a convocar una reunión entre los partidos para resolver el conflicto. Cho también mencionó la posibilidad de una revisión constitucional, aunque su principal esperanza es que el presupuesto avance sin mayores complicaciones, ya que incluye partidas importantes para el bienestar social, el desarrollo local y la infraestructura pública.