Medios estatales chinos informaron que el grupo de hackers "Anonymous 64" ha estado atacando redes en China continental, Hong Kong y Macao en los últimos años, y acusan a la unidad de ciberdefensa del Ministerio de Defensa de Taiwán de estar detrás de estos ataques. Pekín también reveló los nombres y fotografías de tres militares taiwaneses presuntamente involucrados. En respuesta, Taiwán negó las acusaciones, afirmando que el ejército chino es el verdadero responsable de las amenazas en la región.
El Comando de Fuerzas de Información, Comunicaciones y Electrónica (ICEFCOM, siglas en inglés) de Taiwán refutó las alegaciones de China continental, explicando que su misión es proteger la seguridad cibernética del país. Argumentaron que el ejército chino está utilizando varios medios, incluidos ataques cibernéticos, para desestabilizar a Taiwán y que esto representa una amenaza para la paz en la región. ICEFCOM reafirmó su compromiso con la defensa nacional en el ámbito cibernético.
Por su parte, el Ministerio de Seguridad del Estado de China continental anunció que ha iniciado una investigación sobre tres militares taiwaneses en servicio activo, acusándolos de estar involucrados en ataques cibernéticos contra redes en todo el país, incluyendo Hong Kong y Macao. El ministerio asegura que el grupo "Anonymous 64" ha intentado controlar portales web y pantallas electrónicas en China continental, difundiendo contenido crítico contra el gobierno chino.
La investigación china sostiene que "Anonymous 64" está directamente vinculado con la unidad de guerra cibernética de Taiwán. Las autoridades han identificado a los responsables de estos ataques, incluidos tres militares taiwaneses. Sin embargo, también argumentan que los resultados de estos ataques han sido exagerados, ya que muchos de los sitios web atacados eran falsos o inactivos, y algunas pruebas fueron manipuladas digitalmente.
Finalmente, el gobierno chino reafirmó su postura contra la independencia de Taiwán, destacando la implementación de nuevas leyes diseñadas para castigar a los "separatistas" y combatir el espionaje. Estas medidas, conocidas como las "22 reglas" contra el separatismo, fueron implementadas en junio y buscan intensificar la lucha contra los movimientos pro-independencia de Taiwán, especialmente en el ámbito cibernético.