El presidente Lai Ching-te (賴清德) visitó hoy el condado de Chiayi para inspeccionar los ejercicios de "evacuación y protección ante terremotos en escuelas de todos los niveles y jardines de infancia" y "movilización para el rescate ante desastres por grandes terremotos". El presidente destacó que, frente a nuevas amenazas y desafíos, el trabajo de prevención de desastres en Taiwán no debe estancarse. El Gobierno seguirá utilizando nuevas tecnologías y colaborará estrechamente con el sector privado y la comunidad internacional para fortalecer la resiliencia y capacidad de respuesta de Taiwán ante desastres.
El 21 de septiembre es el Día Nacional de Prevención de Desastres, y el Ministerio del Interior organizó entre el 18 y el 20 de septiembre un simulacro de movilización para el rescate ante terremotos en el condado de Chiayi y las islas Penghu. El presidente Lai supervisó los ejercicios en la sede sur del Museo Nacional del Palacio. El escenario del simulacro planteaba un terremoto de magnitud 7.3 en Chiayi el 18 de septiembre, que causaba el colapso total o parcial de 17 450 edificios y dejaba 1010 personas entre muertos y heridos. Además, un tifón provocaba la caída de un avión en Penghu, con 92 muertos y 150 heridos.
El presidente Lai señaló que el proceso de rescate durante el terremoto en Hualien el pasado 3 de abril mostró al mundo la capacidad de Taiwán para responder rápidamente ante terremotos, fruto de los entrenamientos previos. El simulacro actual incluyó el uso de transporte terrestre, marítimo y aéreo para movilizar equipos de rescate desde toda la isla, recreando un gran terremoto en Chiayi y un accidente aéreo provocado por el tifón en Penghu.
Lai elogió la coordinación entre los gobiernos locales, ministerios centrales, equipos de rescate, el ejército, y empresas como CPC y la compañía de agua, además de grupos civiles, que mostraron un sistema de mando robusto y bien equipado. Además, resaltó el uso de tecnología avanzada, como equipos de comunicación, robots de rescate y dispositivos de almacenamiento de energía, para mejorar las operaciones de rescate. También destacó la participación de equipos de rescate de Estados Unidos, Japón, Alemania, Corea del Sur, Fiji, Polonia, Turquía, Lituania y Filipinas, lo que permitió no solo evaluar la capacidad de movilización interna, sino también fomentar la cooperación internacional.