El 17 de septiembre, varias explosiones ocurrieron en buscapersonas utilizados por miembros de Hezbolá en el Líbano, resultando en la muerte de al menos 9 personas y dejando a más de 2800 heridos, incluido el embajador iraní en el país. Según informes internacionales, los dispositivos que explotaron fueron fabricados en Taiwán por la empresa Gold Apollo, aunque la compañía aclaró que no tuvo relación directa con la producción o diseño de los mismos.
Gold Apollo explicó que los buscapersonas involucrados fueron producidos bajo licencia por una empresa extranjera llamada BAC. Gold Apollo solo proporcionó la autorización de marca y no estuvo involucrada en la fabricación de los dispositivos. La compañía emitió un comunicado subrayando que sigue estrictamente las leyes y mantiene una cooperación transparente con sus socios.
El Ministerio de Economía confirmó que no hay registros de exportación directa de buscapersonas al Líbano. Los dispositivos exportados por Gold Apollo se han vendido principalmente a Europa y América del Norte, sin incidentes reportados en esos mercados.
La Fiscalía de Shilin ha iniciado una investigación bajo la división de seguridad nacional para aclarar si los dispositivos explosivos están relacionados con las operaciones de Gold Apollo. Si se encuentran irregularidades, las personas responsables serán sancionadas según la ley.
Las explosiones ocurrieron cuando los miembros de Hezbolá utilizaban los buscapersonas en varias ubicaciones del Líbano, lo que provocó especulaciones sobre la posible intervención de Israel en el incidente. Algunos informes sugieren que los dispositivos pudieron haber sido modificados para explotar antes de ser enviados al Líbano.
El evento ha generado tensiones en la región, y Hezbolá ha acusado a Israel de estar detrás de las explosiones, aunque aún no se ha establecido una causa definitiva. Las autoridades taiwanesas y Gold Apollo están cooperando para determinar si los dispositivos realmente fueron fabricados bajo la licencia de la empresa taiwanesa.