La Fiscalía de Tainan en Taiwán desmanteló una red de espionaje vinculada a China continental que operaba en el país y recolectaba información militar secreta. Un total de 23 personas fueron acusadas, incluidos 8 militares en servicio activo, quienes pertenecían a las distintas ramas de las fuerzas armadas y a la Guardia Costera. Los militares involucrados estaban en condiciones de endeudamiento, lo que facilitó su captación por parte de los espías.
La investigación, que comenzó en abril, incluyó cuatro redadas en 29 ubicaciones y la confiscación de documentos confidenciales. Los hermanos apellidados Hsu (許), principales sospechosos, fueron arrestados junto a otros individuos, tras descubrirse que viajaban regularmente a China continental y Macao para coordinar la recolección de información con agentes chinos. Los espías ofrecían pagos de entre 2000 y 30 000 dólares taiwaneses (aproximadamente entre USD 60 y 940) por cada militar reclutado.
En total, los hermanos Hsu lograron reclutar a 21 militares, de los cuales 8 accedieron a proporcionar información militar confidencial. Los datos eran enviados a través de aplicaciones de mensajería, y los involucrados recibían sobornos mensuales equivalentes a sus salarios. Los beneficios obtenidos por los líderes del grupo superaron los 3,9 millones de dólares taiwaneses (aproximadamente USD 122 000).
Finalmente, la Fiscalía presentó cargos contra 15 personas, incluidos los hermanos Hsu, por violar la Ley de Seguridad Nacional y la Ley contra la Corrupción. Los 8 militares en activo también fueron acusados de violar el Código Penal Militar y la Ley contra la Corrupción, y las autoridades continúan vigilando las posibles ramificaciones de este caso.