El condado de Yunlin solicitó al gobierno central de Taiwán que establezca regulaciones claras para el desarrollo de energías verdes, alegando que las instalaciones de energía solar han perjudicado la agricultura y la pesca. La gobernadora Chang Li-shan (張麗善) también anunció que suspenderán temporalmente la emisión de permisos para la instalación de plantas de energía renovable, exigiendo un control más estricto y normas de revisión claras para estos proyectos.
En respuesta, el primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) subrayó la importancia de priorizar los derechos de los agricultores y pescadores al desarrollar energías verdes. Afirmó que el gobierno central implementará un mecanismo transparente para garantizar un desarrollo justo y castigar cualquier práctica ilegal. También mencionó que es fundamental la cooperación entre el gobierno central y los gobiernos locales para completar con éxito la segunda transición energética de Taiwán.
El primer ministro también hizo un llamado a los gobiernos locales para que comprendan la importancia de la transición energética. Cho indicó que es incoherente promover el desarrollo tecnológico sin invertir en dicha transición, ya que ambas metas están interrelacionadas y son esenciales para el futuro de Taiwán. El gobierno central busca una comunicación fluida con los gobiernos locales para avanzar en este objetivo común.