En las últimas semanas, las interacciones entre China continental y Estados Unidos han sido frecuentes. El 9 de septiembre, el Ministerio de Seguridad Nacional de China continental publicó un comunicado en el que detalló cuatro «invariables», cinco «claves» y tres «noes» en la relación entre ambos países, destacando que el problema de Taiwán es la primera línea roja que no se puede cruzar en la relación entre Pekín y Washington.
A este respecto, la legisladora del Kuomintang, Lee Yen-hsiu (李彥秀), afirmó hoy 11 de septiembre que los «nuevos tres noes» de Pekín son parte de su postura habitual, pero que haberlos anunciado ahora parece ser una respuesta al Acta de Disuasión de Conflictos con Taiwán aprobada por la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. Por su parte, la secretaria general del Partido Democrático Progresista (PDP), Rosalía Wu (吳思瑤), comentó que el apoyo a Taiwán y la oposición a China continental se han convertido en una nueva tendencia global, lo que ha generado presión sobre Pekín, llevándola a ejercer aún más presión política en el ámbito internacional.
El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, visitó Pekín el mes pasado para mantener una comunicación estratégica con líderes chinos, incluyendo al presidente Xi Jinping (習近平). Como resultado, el 9 de septiembre el Ministerio de Seguridad Nacional de China continental publicó un comunicado en el que describió cuatro «invariables», cinco «claves» y los «nuevos tres noes». Estos «noes» incluyen no cruzar la línea roja, no cuestionar la soberanía y no exagerar el concepto de seguridad nacional. En el comunicado, se enfatizó que la cuestión de Taiwán es la primera línea roja que no se debe cruzar en las relaciones entre China y Estados Unidos.
El público se ha mostrado atento a cómo los «nuevos tres noes» chinos podrían afectar las relaciones entre Estados Unidos, China continental y Taiwán. La legisladora del Kuomintang, Lee Yen-hsiu, afirmó que esta declaración refleja la postura de China sobre los intereses clave de la «línea roja», la soberanía y la seguridad nacional, y que es una respuesta directa al «Acta de Disuasión de Conflictos con Taiwán». Según Lee, no es una novedad, sino una continuación de las posturas que China continental ha defendido desde hace tiempo.
Por su parte, la secretaria general del PDP, Rosalía Wu, sostuvo que la colaboración de Taiwán con países democráticos afines es una dirección clara, y agradeció el apoyo de estos países que han expresado su respaldo a Taiwán en foros internacionales y a través de políticas internas. Wu afirmó que el apoyo a Taiwán y la oposición a China continental se han convertido en un consenso global, lo que ha llevado a Pekín a aumentar su presión política internacional.