Un buque de guerra alemán podría cruzar el estrecho de Taiwán por primera vez en 22 años, lo que ha provocado las protestas diplomáticas de Pekín. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán destacó que el Estrecho es un mar internacional reconocido, donde cualquier buque de cualquier país tiene derecho a navegar libremente. Taiwán expresó su apoyo a las acciones concretas de Alemania, Estados Unidos y otros países que defienden la libertad de navegación y la estabilidad regional mediante el tránsito de sus buques por el estrecho.
Estados Unidos también ha mostrado su apoyo a la estabilidad en la región del estrecho de Taiwán mediante la aprobación de la Ley de Disuasión de Conflictos en Taiwán, que busca disuadir a China continental de invadir la isla mediante medidas económicas. Exteriores aplaudió esta acción, afirmando que refuerza el consenso internacional sobre la importancia de la paz y estabilidad en la región. Taiwán continuará monitoreando el avance de esta ley y fortalecerá sus relaciones con Estados Unidos.
Pekín, por su parte, ha emitido un comunicado subrayando la importancia de gestionar correctamente las relaciones con Estados Unidos, señalando que el "tema de Taiwán" es una línea roja. Sin embargo, el gobierno de Taiwán ha respondido afirmando que la comunidad internacional es consciente de que China continental es quien está provocando cambios en el statu quo del Estrecho y que Taiwán seguirá trabajando con países afines para mantener la estabilidad.
El portavoz de Exteriores reafirmó que cualquier intento de China continental de establecer "líneas rojas" es inaceptable, ya que las aguas del estrecho de Taiwán son internacionales, lo que permite la libre navegación de los buques de cualquier país. Además, Taiwán seguirá colaborando con países que comparten sus valores para defender el orden internacional basado en reglas.
El ministro alemán Michael Roth también expresó su apoyo a la travesía del buque de guerra alemán por el estrecho de Taiwán, criticando a Pekín por intentar definir acciones legítimas como provocaciones. Roth afirmó que la navegación de los buques alemanes cumple con el derecho internacional y es una señal clara de que Alemania no aceptará la narrativa de China continental ni su intento de debilitar el apoyo internacional a Taiwán.