Altos funcionarios de seguridad de Taiwán han advertido sobre los esfuerzos de China continental para dividir la sociedad taiwanesa mediante la promoción de discursos de desconfianza hacia EE. UU. y el presidente Lai Ching-te (賴清德), como parte de una estrategia de guerra cognitiva. El Partido Democrático Progresista (PDP) respondió que estas tácticas no cesarán antes de las elecciones presidenciales de EE. UU. e instó a reforzar los mecanismos de defensa social en Taiwán, enfatizando la importancia de confiar en el presidente Lai.
El PDP, a través de su secretaria general Rosalía Wu (吳思瑤), señaló que China continental está intensificando su presión sobre Taiwán debido a su creciente influencia internacional. A medida que Taiwán refuerza sus alianzas democráticas, Pekín recurre a narrativas de desconfianza para debilitar las relaciones entre Taiwán y Occidente. Wu destacó que la política exterior de Lai Ching-te sigue los pasos de la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) y está fortaleciendo los vínculos con países democráticos.
Por su parte, legisladores del Kuomintang (KMT) criticaron la estrategia de las autoridades de seguridad y señalaron que si no hay crisis de confianza en Lai, no debería haber necesidad de desmentir rumores a diario. También subrayaron que la confianza debe ganarse con políticas sólidas y que el mayor desafío para Lai podría venir de la propia sociedad taiwanesa, más que de las campañas de desinformación de China continental.