La Fiscalía de Taipéi apeló al tribunal que lleva el caso de Jinghua City y solicitó otra vez la detención del exalcalde de Taipéi, Ko Wen-je (柯文哲). El Tribunal de Distrito de Taipéi convocó ayer día 5 a las 2:00 de la tarde otra audiencia de detención preventiva. Después de dos horas y media, finalmente se dictaminó que Ko fuera detenido y se le prohibió comunicarse con el exterior. Cuando los medios preguntaron a su abogado si apelaría, no respondió. A las 5:50 de la tarde, Ko subió al vehículo penitenciario con las manos esposadas, sin decir una palabra. Sus partidarios, desde la distancia, gritaban "¡Ánimo, presidente!", mientras el vehículo se dirigía al centro de detención de Taipéi.
El juez dio tres razones para la decisión. Primero, después del interrogatorio, Ko no negó algunos de los hechos mencionados en la solicitud de detención, y las declaraciones de los acusados, coautores y testigos; además otros documentos relevantes respaldan los cargos. Ko sabía que aumentar en más del 560 % el volumen permitido para el proyecto de Jinghua City violaba la ley, pero aún así decidió hacerlo. Esto resultó en que el coacusado, Shen Ching-ching (沈慶京), obtuviera beneficios ilícitos por más de 20 000 millones de dólares taiwaneses.
Segundo, aunque, en apariencia, el caso cumple con los requisitos de la Ley contra la Corrupción para el delito de enriquecimiento ilícito, aún falta esclarecer si Ko simplemente benefició a Shen Ching-ching, o si hubo algún acuerdo con él, o incluso si Ko recibió sobornos en violación de sus deberes. La investigación está en curso, y a medida que se recopilen más pruebas, podrían surgir cargos más graves, como el de soborno, que conlleva penas más severas. Aunque Ko ha admitido parcialmente algunos hechos, aún existe el riesgo de que minimice su responsabilidad en el futuro, cambie su versión de los hechos o intente coordinarse con los coacusados o testigos. Además, su testimonio no coincide con el de los coacusados Shen Ching-ching, Ying Hsiao-wei (應曉薇) y Pong Chen-sheng (彭振聲), quienes ya están detenidos. Para garantizar que Ko no interfiera con el proceso y asegurar la integridad de los testimonios de los testigos, se determinó que su delito más grave bajo la Ley contra la Corrupción es el de enriquecimiento ilícito, que conlleva una pena mínima de cinco años de prisión. Existe evidencia suficiente para creer que Ko cometió un delito grave y que podría destruir pruebas o coordinarse con los coacusados o testigos.
Tercero, para preservar las pruebas, y considerando que este caso de corrupción permitió a Shen Ching-ching obtener más de 20 000 millones en beneficios ilícitos en el caso de Jinghua City, lo cual tiene un gran impacto social, se consideró que era necesario priorizar el interés público. Por lo tanto, no se concedió la libertad bajo fianza ni otras medidas alternativas a la detención preventiva. En consecuencia, de acuerdo con las leyes procesales penales, se ordenó la detención de Ko Wen-je en el centro de detención de Taipéi, prohibiendo cualquier visita o comunicación.
Con respecto a la decisión del Tribunal de Distrito de Taipéi de detener a Ko Wen-je y prohibirle las visitas, el grupo parlamentario del Partido Democrático Progresista (PDP) expresó su respeto por la investigación judicial y pidió al Partido Popular que no manipule a la población y mantenga la calma. El grupo parlamentario del Partido Nacionalista (KMT), por su parte, afirmó que investigar al presidente de un partido de oposición por enriquecimiento ilícito y además ordenar su detención con prohibición de visitas es excesivo.