La Oficina Central de Meteorología de Taiwán ha pronosticado que este otoño el país podría experimentar un fenómeno de El Niño inverso, lo que resultaría en temperaturas más cálidas y lluvias más abundantes de lo habitual. Además, existe la posibilidad de que se formen tifones otoñales, por lo que se debe prestar especial atención a los posibles efectos combinados con el monzón del noreste, que podrían traer lluvias intensas.
Durante los meses de julio y agosto, Taiwán experimentó temperaturas excepcionalmente altas, siendo la cuarta más cálida desde 1951. Las precipitaciones se concentraron principalmente a finales de julio debido al tifón Gaemi, mientras que en otros periodos las lluvias fueron escasas. En total, se formaron ocho tifones en el noroeste del Pacífico, una cifra inferior al promedio.
Para el próximo otoño, se espera un clima cálido y lluvioso en Taiwán, con la posible afectación de uno o dos tifones. Aunque la cantidad de tifones podría ser normal o ligeramente inferior a la media, es crucial estar atentos a los efectos del monzón del noreste. Además, se hace un llamado a gestionar adecuadamente los recursos hídricos, ya que el sur y centro de Taiwán entrarán en la temporada seca.