El presidente Lai Ching-te (賴清德) asistió hoy a la ceremonia conmemorativa del 66.º aniversario de la victoria en la Batalla de Kinmen del 23 de agosto de 1958, durante la llamada Segunda Crisis del Estrecho. El académico Chen Wen-chia (陳文甲) comentó que la participación directa del presidente Lai en el evento subraya la voluntad de defensa de Taiwán, transmite una postura firme hacia China continental y muestra la unidad y determinación de Taiwán ante la comunidad internacional. Además, esta acción también ayuda a consolidar el apoyo militar al gobierno de Lai y fortalece la relación entre las fuerzas armadas y el pueblo.
En el 60.º aniversario de la Batalla del 23 de agosto en 2018, el entonces ministro de Defensa, Yen Teh-fa (嚴德發), presidió la conmemoración. Al año siguiente, en el 61.º aniversario, la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) asistió por primera vez a la ceremonia en Kinmen. En su primer año en el cargo, el presidente Lai acudió a Kinmen para presidir la ceremonia conmemorativa del 66.º aniversario de la victoria en la Batalla del 23 de agosto.
Chen Wen-chia señaló que el cambio en la postura del Partido Democrático Progresista (PDP) hacia la Batalla del 23 de agosto, pasando de la indiferencia a rendir homenaje, tiene un profundo significado simbólico y práctico. Por un lado, representa un ajuste en la identidad histórica del partido y un esfuerzo por cohesionar a la sociedad. Por otro lado, este gesto del gobierno de Lai ayuda a consolidar el apoyo de las fuerzas armadas y a fortalecer la identidad nacional, además de mejorar la capacidad para enfrentarse a amenazas externas. Chen destacó que Kinmen, como punto estratégico, tiene un papel clave en la defensa de Taiwán, no solo por su ubicación geográfica, sino también por su importancia estratégica e histórica.