El presidente Lai Ching-te (賴清德) recibió hoy a Nikki Haley, exembajadora de Estados Unidos ante la ONU. Esta es la primera visita de Haley a Taiwán, liderando una delegación y participando en el Foro Ketagalan, organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Fundación Prospect.
El presidente Lai expresó a Haley que Taiwán seguirá reforzando su capacidad de defensa y su resiliencia económica, y se mantendrá unido al bloque democrático, preparándose para evitar conflictos mediante la disuasión y la fortaleza, con el objetivo de asegurar la paz y la estabilidad. Por su parte, Haley manifestó que el pueblo estadounidense apoya a Taiwán y desea su éxito, pero instó a los taiwaneses a que comuniquen a los estadounidenses por qué deberían preocuparse por Taiwán.
Lai expresó su alegría por poder reunirse con Haley en persona, ya que deseaba agradecerle su apoyo a Taiwán en la ONU, su lucha contra la exclusión de los taiwaneses de esa organización y su firme postura en defensa de los derechos de la salud de Taiwán, rechazando su marginación de la OMS. Además, elogió a Haley por su respaldo a la inclusión de Taiwán en la comunidad internacional y por su llamado a que Estados Unidos firme un acuerdo de libre comercio con la isla, mientras hace frente a las amenazas de China continental.
Haley, en su discurso, comparó la actitud de Pekín al ocultar la pandemia de COVID-19 con el esfuerzo de Taiwán por advertir al mundo, destacando la gran diferencia moral entre ambos. Afirmó que su visita busca demostrar unidad y asegurar al pueblo taiwanés que cuenta con el respaldo de los estadounidenses. Haley señaló que al regresar a Estados Unidos, se encargará de explicar por qué es crucial preocuparse por Taiwán. Además, advirtió que no se puede esperar a que China continental invada Taiwán para entrar en acción, y subrayó la importancia de prepararse con anticipación, fortaleciendo alianzas y planificando estrategias que se comuniquen claramente al mundo.