Luego de la entrada en vigor de cuatro nuevas leyes contra el fraude el mes pasado, la Agencia Nacional de Policía y el Departamento de Asuntos Religiosos y Ceremoniales, dos entidades bajo el Ministerio del Interior, han invitado a asociaciones religiosas a actuar como miembros del «Equipo nacional de lucha contra el fraude». Hoy, miércoles 21, se ha celebrado una ceremonia de juramentación con la participación de diversos líderes espirituales. El proyecto tiene como objetivo formar una alianza intersectorial contra el fraude, aprovechando la notable fe religiosa de la sociedad.
Bajo el nombre «Las cuatro nuevas leyes contra el fraude: caminando juntos con la religión», la Agencia Nacional de Policía organizó un evento que reunió a representantes de grupos religiosos y a líderes de 17 equipos y oficinas gubernamentales contra el fraude del Yuan Ejecutivo y el Ministerio del Interior. Durante el evento, se firmó la «Declaración de unificación de la fuerza religiosa contra el fraude», reafirmando el compromiso del Gobierno en la lucha contra las estafas. Se espera que, aprovechando la capacidad de movilización y acción de las organizaciones religiosas, se promueva de manera conjunta la educación contra los engaños en la red y otros medios.
El ministro del Interior, Liu Shyh-fang (劉世芳), declaró que las instituciones religiosas de gran tamaño en Taiwán poseen una vasta influencia y la capacidad para estabilizar a la sociedad. Por ello, él espera que el Gobierno y las agrupaciones religiosas puedan trabajar al unísono y comunicarse eficazmente, con el objetivo de ganar la lucha contra las bandas de estafadores.
El maestro Ching Yao (淨耀), presidente de la Asociación Budista de la República de China (Taiwán), expresó que valora profundamente la dedicación del Gobierno en la lucha contra el fraude. Él señaló que, dado que las estafas han roto la confianza entre las personas, la comunidad religiosa apoyará al Gobierno sumándose al esfuerzo contra el fraude, considerando esta tarea como un deber ineludible.
La Agencia Nacional de Policía destacó que, mediante la fuerza de la fe religiosa, se espera construir una red de voluntarios que difunda información preventiva y promueva la lucha contra el fraude. El objetivo es cumplir con la meta establecida por el primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰): «Quien intente engañar, no se atreva; y quien ya haya engañado, sea capturado y no disfrute de lo robado».