La pareja taiwanesa de dobles masculinos de bádminton, "Lee-Wang" compuesta por Lee Yang (李洋) y Wang Chi-lin (王齊麟), ganó ayer día 4 la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París al derrotar a la dupla china por 2-1, convirtiéndose en la primera pareja en la historia del bádminton olímpico en ganar el oro consecutivamente.
Debido a incidentes anteriores donde los materiales de apoyo fueron confiscados, los espectadores taiwaneses formaron grupos de chat con más de 200 miembros para organizar pancartas y lemas de apoyo. Debido a la prohibición de la bandera de la República de China (Taiwán), los espectadores llevaron la bandera del Comité Olímpico de China Taipéi, así como lemas creativos de "Taiwán", "Lee-Wang" y dibujos de té de burbujas y de la mascota de la golosina Guai Guai para animar a los jugadores. Sin embargo, antes de que comenzara el partido, los miembros del grupo informaron sobre una supervisión excesiva. Durante el partido, cada vez más lemas y dibujos fueron confiscados de manera forzosa.
La presidenta de la Asociación Formosa en Francia, Hsueh Ya-chu (薛雅俶) le informó a la Agencia Central de Noticias (CNA, siglas en inglés) que, como aún no había decidido qué escribir en su pancarta, llevó un cartón en blanco, pero fue rodeada por tres guardias de seguridad que le preguntaron qué planeaba escribir y le han quitado el cartón. Hsieh consideró que la interferencia de Pekín ya había ido más allá del "trato justo", calificándola de extremadamente sesgada e irracional. "Claramente, el trato injusto es solamente hacia nosotros, ya que los fanáticos del equipo chino estaban sosteniendo banderas que excedían el tamaño permitido por el comité, bloqueando la vista de las personas que estaban detrás, pero al reportarlo, no recibimos ninguna respuesta." comentó Hsueh. Había un miembro del personal del comité que le explicó de manera más calmada que "hemos recibido instrucciones del Comité Olímpico de que no se puede mostrar nada relacionado con Taiwán."
Además, había una mujer china con un teléfono móvil, de pie junto a los guardias de seguridad, señalando las pancartas taiwanesas y ordenando su confiscación sin dar ninguna explicación. Después del partido, la misma mujer estaba agradeciendo a los empleados y voluntarios, entregándoles insignias. Un activista chino de derechos humanos, que prefirió permanecer en el anonimato, indicó a los periodistas que "solo en los partidos de Taiwán, el gobierno chino envía personas al lugar para supervisar las banderas y luego informar al Comité Olímpico, siendo la confiscación una acción del propio comité".
Ante la actitud intimidante del personal, algunos extranjeros que presenciaban la escena, incluyendo espectadores provenientes de Malasia y Francia, se ofrecieron a ayudar y comenzaron a animar a Taiwán. Muchos taiwaneses compartieron en los grupos que los espectadores extranjeros a su lado aceptaron las pancartas de apoyo a Taiwán y empezaron a animar por ellos.
Hsueh admitió que muchos taiwaneses notaron que estaban siendo grabados. Dada la gran cantidad de aficionados chinos, había mucha presión, estaban rodeados de fanáticos chinos, y sus caras probablemente quedaron registradas. Sin embargo, estaban felices de haber presenciado ese momento. Cada vez que ocurre un incidente como este, los taiwaneses toman más conciencia de la situación en la que se encuentran. Estos eventos les permiten darse cuenta de que "son taiwaneses y deben defender el país".
La Oficina Representativa de Taiwán en Francia también invitó a compatriotas y amigos internacionales que apoyan a Taiwán a asistir a la oficina de representación para ver el partido y animar juntos a los atletas. El director Wu Chih-chung (吳志中) expresó que el trato hacia los aficionados fue extremadamente injusto y que solo ocurre cuando el oponente es de China continental. Considera que el incidente ha hecho que la comunidad internacional vea la situación de Taiwán y ha unido a la nación. En un entorno tan adverso, los héroes de Taiwán ganaron el campeonato mundial, lo cual es conmovedor y representa el espíritu y la resiliencia del pueblo taiwanés.