La Alianza Interparlamentaria sobre China (IPAC, siglas en inglés) celebró su asamblea anual en Taiwán, y el Ministerio de Relaciones Exteriores organizó una recepción la noche del 29 de julio para dar la bienvenida a los miembros de la delegación, presidida por el viceministro de Relaciones Exteriores, Tien Chung-kwang (田中光). Exteriores informó el día 30 que Tien Chung-kwang, en su discurso, utilizó la metáfora de los compañeros de maratón que llegan juntos a la meta para explicar la importancia de que IPAC y los países democráticos colaboren para defender un orden internacional basado en reglas. Espera que los socios democráticos reconozcan cómo China continental distorsiona la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU, vinculándola inapropiadamente con el "principio de una sola China" para interpretar a Taiwán como un asunto interno y justificar así sus acciones agresivas.
Tien Chung-kwang destacó que, desde su creación, IPAC ha sido fundamental para aumentar la conciencia pública sobre las amenazas de China y combatir sus intentos de socavar el orden internacional. Agradeció a IPAC su activa campaña para que los países miembros del G7 y el G20 apoyen a la democracia taiwanesa, subrayando la importancia de una estrecha cooperación con Taiwán para enfrentarse a la coerción económica china y promover la participación significativa de Taiwán en organizaciones internacionales.
El presidente rotativo de IPAC y vicepresidente del Comité de Relaciones Exteriores y Defensa del Senado francés, Olivier Cadic, en su discurso, señaló que la asamblea anual de IPAC coincidió con los Juegos Olímpicos de París. Al mismo tiempo, Pekín aprobó una ley el 1 de julio para procesar penalmente el independentismo taiwanés, lo cual viola gravemente el espíritu de los derechos humanos proclamados por las Naciones Unidas. Cadic expresó su esperanza de que China continental adopte el espíritu olímpico, detenga sus acciones militares irresponsables y agresivas, y respete el derecho de libre navegación de cualquier barco en el estrecho de Taiwán y el mar del Sur de China para mantener la paz y la estabilidad en la región y entre ambos lados del Estrecho.