Recientemente se ha formado revuelo en la prensa y la clase política al informarse de que un vehículo oficial de un alto mando militar en Taiwán utiliza una grabadora de conducción fabricada en China continental, lo que ha suscitado preocupación de seguridad cibernética. El director general de la Agencia de Seguridad Nacional, Tsai Ming-yen (蔡明彥), aclaró que su departamento no utiliza dispositivos de fabricación china y que la gestión en las áreas militares es estricta. Además, se ha iniciado una investigación exhaustiva en todas las unidades militares para suspender el uso de cualquier dispositivo de fabricación china.
Por otra parte, el buque de investigación científica marina chino Jiageng (嘉庚號) entró recientemente en aguas del este de Taiwán, lo que ha llevado a las autoridades taiwanesas a monitorear sus actividades de cerca. Tsai Ming-yen indicó que el barco probablemente estaba recopilando datos hidrológicos y destacó que Taiwán sigue de cerca todas las actividades marítimas chinas en sus aguas adyacentes. Las operaciones marítimas en la "zona gris" por parte de China continental son una de las principales preocupaciones de seguridad nacional de Taiwán.
Respecto a la supuesta infiltración china a través de plataformas como "TikTok" y "Xiaohongshu", Tsai admitió que estas son actualmente herramientas clave para la diseminación de información controvertida. Las autoridades de seguridad nacional monitorean y denuncian cuentas anómalas para evitar la propagación de información falsa. Si se detectan actividades ilegales, se remiten a las autoridades judiciales, y si provienen del extranjero, se comparte la información con aliados internacionales. Además, se ha advertido a la ciudadanía sobre los riesgos de seguridad cibernética de las aplicaciones de redes sociales chinas.