El presidente Lai Ching-te (賴清德) declaró ayer 16 de junio que no puede aceptar la idea y estrategia de que "la primera batalla es la batalla final", lo que ha sido criticado por la Fundación Ma Ying-jeou (馬英九), acusándolo de buscar el conflicto. El ministro de Defensa, Wellington Koo (顧立雄), respondió hoy día 17 diciendo que Taiwán nunca ha buscado la guerra, sino que su estrategia se basa en la defensa y la disuasión escalonada, y que China continental es el verdadero desestabilizador de la región.
Durante la celebración del centenario de la Academia Militar de Whampoa, Lai Ching-te rechazó la idea de que "la primera batalla es la batalla final". La Fundación Ma Ying-jeou criticó esta postura, afirmando que dicho concepto fue introducido durante la administración de Tsai Ing-wen (蔡英文) y que los líderes nacionales deben evitar la guerra a toda costa. Sin embargo, el ministro Koo aclaró que el presidente Lai simplemente enfatizaba la necesidad de fortalecer la capacidad de defensa de Taiwán y rechazar cualquier forma de rendición.
El ministro destacó que la estrategia defensiva de Taiwán nunca ha sido buscar el conflicto, sino adoptar una postura defensiva y de disuasión para debilitar las capacidades del adversario hasta frustrar sus intentos de invasión. Además, subrayó que la idea de "la primera batalla es la batalla final" es una expectativa unilateral de China continental, no una postura taiwanesa. Koo también mencionó que, aunque no puede confirmar la veracidad del informe del Financial Times sobre las declaraciones de Xi Jinping (習近平) respecto a Estados Unidos, “es evidente que China continental, con su constante expansión militar, es el verdadero provocador en la región”.
Según el diario Financial Times, en su último viaje a Europa, Xi Jinping habría señalado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que EEUU busca provocar a China continental para que ataque a Taiwán. Xi Jinping habría añadido que conoce esta estrategia y que no caería en la trampa de Washington.