El exasesor del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU., Dmitri Alperovitch, indicó que el período entre 2028 y 2032 podría ser un momento crítico para una posible invasión de Taiwán por parte de China continental. El ministro de Defensa, Wellington Koo (顧立雄), respondió afirmando la importancia de una disuasión fuerte y efectiva para evitar la guerra, destacando la participación de Taiwán en la estrategia de disuasión coordinada del Indo-Pacífico de EE. UU. Koo subrayó que estos esfuerzos ayudarían a retrasar cualquier agresión china, enfatizando la necesidad de mejorar la capacidad de autodefensa de Taiwán.
Wellington Koo defendió la importancia estratégica de los submarinos de fabricación nacional de Taiwán, a pesar de su alto costo. Explicó que estos submarinos, con su capacidad de ocultación y ataques sorpresa, son cruciales para la estrategia de guerra asimétrica de Taiwán. Además, abordó las preocupaciones sobre la asignación de recursos y aseguró que el Ministerio de Defensa tomará las mejores decisiones posibles.
Wellington Koo también comentó los retrasos en las entregas de armamento comprado a EE. UU., incluyendo misiles TOW, misiles aire-tierra AGM-154C y aviones F-16V, asegurando que las entregas se completarán en los próximos años. Además, el Ministerio de Defensa está reemplazando la técnica tradicional de bayoneta por un entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo más realista, que integrará el uso de armas de fuego, reflejando un enfoque más moderno y práctico en la preparación militar.