Un hombre chino de 60 años, de apellido Ruan (阮), aparentemente debido a problemas relacionados con comentarios en una aplicación de mensajería, navegó un barco hacia el río Tamsui el día 9, chocando accidentalmente con un ferry. Tras el informe del operador, la Guardia Costera acudió al lugar, arrestó al hombre y confiscó el barco. Durante el interrogatorio, Ruan afirmó que “quería buscar la libertad”. Este caso de inmigración ilegal ha suscitado preocupaciones sobre posibles fallos en la defensa costera.
Hoy día 11, el primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) declaró que todos en el país están muy atentos a este incidente y afirmó que las agencias de seguridad nacional y los equipos gubernamentales están monitoreando de cerca la situación y que ya se han iniciado investigaciones judiciales y administrativas para aclarar responsabilidades y tomar medidas disciplinarias. Además, aseguró que se han reforzado de inmediato todas las medidas de seguridad.
Cho Jung-tai subrayó que, tras la revisión de la investigación, se aumentará el personal si es necesario y se actualizará el equipo insuficiente para garantizar que las fuerzas de seguridad tengan la capacidad completa de defender la seguridad nacional. Esta es la determinación del gobierno, que informará al público al respecto.
Por su parte, Kuan Bi-ling (管碧玲), presidenta del Consejo de Asuntos Oceánicos, indicó que el radar de la Guardia Costera detectó el barco cuando se encontraba a 6 millas náuticas de la costa de Tamsui, demostrando que el sistema de radar funcionaba correctamente. Sin embargo, el operador del radar lo identificó erróneamente como un barco pesquero nacional que regresaba al puerto, y no se tomó ninguna medida durante la última media hora en la que se podría haber actuado, lo que llevó al error. Los responsables de este error solicitaron ser disciplinados inmediatamente, y ordenó que se tomaran las medidas necesarias para evitar futuras equivocaciones.