El primer ministro de India, Narendra Modi, al ser reelegido, expresó su deseo de fortalecer los vínculos con Taiwán, lo que provocó una protesta formal por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores de China continental. En respuesta, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán rechazó rotundamente las acciones de Pekín y destacó que el intercambio de felicitaciones entre India y Taiwán es una práctica internacional común que refleja la amistad y los valores democráticos compartidos. Taiwán enfatizó que ningún país tiene derecho a interferir en estos asuntos.
Exteriores también señaló que mientras muchos países felicitaban a India por sus elecciones, China continental intentaba intimidar y difundir falacias para confundir a la comunidad internacional, lo que resalta su naturaleza autoritaria. Taiwán, por su parte, se compromete a mantener sus valores de libertad, democracia y derechos humanos en sus relaciones internacionales y busca crear beneficios mutuos a través de la cooperación. El gobierno taiwanés está dispuesto a profundizar la cooperación económica y tecnológica con el gobierno de Modi en India.
Exteriores reafirmó que Taiwán es un país soberano e independiente y no está subordinado a China continental. Esta realidad es reconocida internacionalmente y Taiwán continuará defendiendo su sistema democrático y los derechos humanos sin ceder ante las intimidaciones de Pekín. Además, Taiwán se compromete a colaborar con países de ideas afines para promover la paz, estabilidad y prosperidad en la región del Indo-Pacífico, fortaleciendo así sus relaciones internacionales y su posición en el escenario global.