El ministro de Defensa de China continental, Dong Jun (董軍), declaró ayer día 2 en el Diálogo de Shangri-La en Singapur que "quien se atreva a separar Taiwán del resto de China será destruido". En respuesta a estas declaraciones, el primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) comentó hoy que las relaciones entre ambos lados del Estrecho no deberían volverse cada vez más tensas, y que Taiwán ya ha implementado muchas políticas de buena voluntad.
Cho Jung-tai señaló que espera que no haya ataques verbales mutuos, sino que se considere qué es lo que más beneficia a los pueblos de ambos lados.
Cho señaló que es necesario “tener en cuenta la paz en toda la región del Indo-Pacífico. Las amenazas verbales no pueden reprimir a una de las partes. En cambio, todos deberían mantener la calma y esforzarse conjuntamente por el avance de la tecnología mundial, la economía global y la paz regional".
Cho Jung-tai afirmó que Taiwán está dispuesto a actuar y a esperar hasta que llegue un día más esperanzador, "ese día en el que florezcan las flores de primavera. Estamos dispuestos a seguir esforzándonos".