La Asamblea Mundial de la Salud (AMS) comenzó el 27 de mayo, y el debate general concluyó la mañana de ayer día 29. Durante dos días y medio de intervenciones, a excepción del Vaticano, que no es miembro de la Organización Mundial de la Salud, los otros 11 países aliados hablaron en apoyo de Taiwán en diversas ocasiones. Los ministros de salud de las Islas Marshall, Santa Lucía, Belice y San Vicente y Granadinas, expresaron su apoyo a Taiwán en sus intervenciones y el Comité Plenario durante el "debate de dos a dos". Los otros países aliados intervinieron en el debate general, destacando la importancia de la participación de Taiwán en el sistema internacional de salud pública.
En cuanto a los países con ideas afines, este año hubo un apoyo aún más entusiasta y vigoroso para Taiwán, con 16 países expresando su respaldo, tres más que el año pasado: Países Bajos, Israel y la Unión Europea. Entre los 16 países que hablaron a favor de Taiwán, Francia, Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Japón, Canadá, Chequia, Nueva Zelanda, Lituania, Estonia y Luxemburgo mencionaron explícitamente a Taiwán, mientras que Letonia e Israel subrayaron la importancia de no excluir a nadie y de permitir la participación significativa de todas las partes.
Nueva Zelanda, que el año pasado se refirió a la inclusión y a no dejar fuera a ninguna región del mundo, este año expresó claramente su apoyo a Taiwán y pidió su inclusión en el sistema global de salud.
La Unión Europea, representada por Bélgica, señaló que la OMS debe seguir desempeñando un papel central y de coordinación, promoviendo la cooperación inclusiva entre los participantes internacionales para establecer un sistema eficaz que no deje fuera a ninguna persona ni región del mundo. Asher Salmon, subdirector general del Ministerio de Salud de Israel, destacó la importancia de la participación inclusiva en la AMS para el bienestar global y expresó su deseo de encontrar formas de alcanzar este objetivo.
La ministra de Salud de los Países Bajos, Pia Dijkstra, afirmó que los Países Bajos seguirán apoyando a la OMS en la promoción, provisión y protección de la salud de todos, sin excluir a nadie, y apoyan la participación significativa de todos aquellos que contribuyen con valiosos conocimientos y experiencia a la salud mundial.