En el segundo día de la Asamblea Mundial de la Salud (AMS), varios países manifestaron su apoyo a la participación significativa de Taiwán. Entre estos países se encuentran Estados Unidos, Japón, Estonia y Luxemburgo, que instaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a ser inclusiva y no excluir a Taiwán, que posee la capacidad, experiencia y disposición para contribuir.
La AMS inició sus sesiones el 27 de mayo, y en el primer día de la discusión plenaria, países democráticos, como Francia, Reino Unido, Alemania, Australia, Países Bajos y la Unión Europea, mostraron su apoyo a Taiwán. En el segundo día, el 28 de mayo, el respaldo continuó con las intervenciones de Estados Unidos, Canadá, Japón, Letonia, Estonia, Luxemburgo, República Checa, Nueva Zelanda y los aliados Haití y Guatemala. Estonia, que el año pasado apoyó por primera vez a Taiwán en la asamblea, reiteró su apoyo este año.
La ministra de Salud de Estonia, Riina Sikkut, abogó por la participación significativa de Taiwán en la OMS, destacando que, independientemente de la situación socioeconómica y política, todos tienen derecho a una salud equitativa y a recibir atención médica de calidad. Sikkut afirmó que Taiwán tiene la voluntad, la capacidad y la experiencia para promover la salud pública mundial. El secretario de Salud de Estados Unidos, Xavier Becerra, enfatizó la interconexión entre la salud y la seguridad de todos los países y reiteró el fuerte apoyo de Estados Unidos a la participación significativa de Taiwán en la AMS. Por su parte, el viceministro japonés de Salud, Trabajo y Bienestar, Akihisa Shiozaki, subrayó la importancia de aprender de las prácticas exitosas de Taiwán en el ámbito de la salud pública para abordar cuestiones sanitarias globales y prevenir la propagación de enfermedades infecciosas a nivel mundial.