En su discurso de investidura titulado "Construyendo un Taiwán democrático, pacífico y próspero", el presidente Lai Ching-te (賴清德) destacó su compromiso con el interés del pueblo y la prioridad del país en respuesta al nuevo escenario parlamentario con tres partidos sin mayoría. Lai instó al funcionamiento del Yuan Legislativo a respetar la justicia procesal y apeló a la cooperación entre partidos para promover leyes que cumplan con la Constitución y fortalezcan la nación a través de la unidad democrática.
Lai Ching-te y la vicepresidenta Hsiao Bi-khim (蕭美琴) juraron oficialmente sus cargos. El presidente Lai agradeció a la ya expresidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) por sentar las bases de su administración y al pueblo por su apoyo inquebrantable a la democracia. Lai se comprometió a liderar con justicia, misericordia y humildad, ganándose la confianza de la ciudadanía. El nuevo gobierno trabajará diligentemente y buscará continuamente mejorar su desempeño, renovando el panorama político de Taiwán.
Ante un Legislativo sin mayoría absoluta de ningún partido, Lai pidió colaboración entre el poder ejecutivo y legislativo; señaló que la configuración parlamentaria actual refleja la voluntad del pueblo, que espera un gobierno racional y cooperativo. Subrayó que el interés del pueblo y del país deben prevalecer sobre los intereses partidistas. El nuevo gabinete priorizará temas beneficiosos para la sociedad, abordando desafíos con acciones innovadoras y receptivas. Lai también resaltó la importancia de la cooperación central y local, así como la colaboración entre poderes para fortalecer la democracia taiwanesa, mantener la paz en el Indo-Pacífico y promover la prosperidad mundial.