La Guardia Costera de Taiwán y una delegación china han celebrado 15 rondas de negociaciones sin éxito tras el vuelco de una lancha china en la zona de Kinmen-Xiamen, y que resultó en la muerte de dos tripulantes chinos. La delegación de Pekín ha regresado al continente una vez más sin llegar a un acuerdo.
La presidenta del Consejo de Asuntos Oceánicos, Kuan Bi-ling (管碧玲), expresó su deseo de ofrecer consuelo y gestiones humanitarias a los familiares de las víctimas lo más pronto posible, resaltando la importancia de priorizar este aspecto durante las negociaciones.
Además, la Guardia Costera de Taiwán se enfrenta a desafíos diarios como el ingreso ilegal de barcos pesqueros chinos en aguas cercanas al condado de Miaoli. A pesar de los esfuerzos de la Guardia Costera, los barcos chinos suelen retirarse antes de que se pueda tomar una acción efectiva. Hasta la fecha, se han expulsado 349 barcos pesqueros que cruzaron ilegalmente, mientras se sigue trabajando para afrontar esta situación.
Por último, se espera la entrega de 29 nuevos barcos este año, y se han asignado fondos considerables para el mantenimiento y la construcción de nuevas embarcaciones para la Guardia Costera. Kuan Bi-ling ha asegurado que seguirán esforzándose en esta área para mantener la capacidad operativa y hacer frente a los desafíos en el mar.