Una embarcación "sin nombre, sin certificado y sin registro" de China continental ingresó ilegalmente a las aguas de Kinmen el pasado 14 de febrero, siendo perseguida por la guardia costera taiwanesa y volcando, lo que provocó la muerte de dos tripulantes del barco chino.
El primer ministro Chen Chien-jen (陳建仁) destacó hoy la necesidad de esfuerzos conjuntos para garantizar la estabilidad y la seguridad de las aguas de Kinmen, así como los derechos de los pescadores. Chen enfatizó que es una responsabilidad compartida por ambas partes y llamó a China continental a abordar el asunto de manera racional y pragmática, asegurando la protección adecuada de los familiares de las víctimas y buscando la estabilidad en las aguas de Kinmen.
Chen reiteró que cuando embarcaciones "sin nombre, sin certificado y sin registro" ingresan a aguas restringidas de Taiwán, la guardia costera debe actuar según la ley para expulsarlas y realizar inspecciones relacionadas. El primer ministro lamentó el trágico incidente y aseguró que tanto el Consejo de Asuntos Oceánicos como el MAC (Consejo para los Asuntos de China continental) proporcionaron información y apoyo necesario a las familias de las víctimas. Chen destacó que el caso está en manos de la justicia y se espera que se lleve a cabo una investigación exhaustiva.
Por su parte, el ministro de Defensa, Chiu Kuo-cheng (邱國正), también enfatizó la importancia de evitar la escalada de tensiones y el conflicto militar, indicando que la resolución de este tipo de situaciones no debe ser únicamente militar, sino que también debe involucrar aspectos políticos y diplomáticos. Chiu hizo hincapié en que la prudencia es crucial en este contexto y que las acciones militares deben ser consideradas como extensiones de decisiones políticas, por lo que no deben tomarse precipitadamente.