El vicepresidente y presidente electo Lai Ching-te (賴清德) asistió hoy miércoles 28 a Tainan, a una ceremonia conmemorativa por los 77 años desde el Incidente del 28 de Febrero. Lai adelantó que en su periodo presidencial, que inicia el 20 de mayo, se continuará impulsando tres iniciativas: el fortalecimiento de la unidad nacional, la reflexión constante sobre el Incidente del 28 de Febrero, y la rectificación de las injusticias cometidas en el pasado por el país, así como la ampliación de la atención a los afectados y familiares.
En su discurso, Lai Ching-te contó que en este, su primer evento conmemorativo del Incidente del 28 de febrero desde su elección como presidente, optó por regresar a Tainan para recordar allí a las víctimas de aquella época y consolar a sus descendientes. También indicó con congoja que, al iniciar su carrera política, aún veía en las ceremonias conmemorativas a víctimas del incidente o a sus descendientes directos, pero que gradualmente muchos de ellos ya han fallecido.
Lai señaló que el Incidente del 28 de Febrero es el error más grave cometido por el Gobierno en la historia de Taiwán, afectando no solo a personas que sacrificaron sus vidas, sino también a muchas familias que quedaron destrozadas o fueron obligadas a abandonar la tierra que amaban profundamente. El presidente electo mencionó que la tragedia de 1947 resultó en la desaparición de muchos miembros destacados de la sociedad, lo que ocasionó un gran impacto en el país.
Lai recordó que durante su periodo como presidente del Yuan Ejecutivo se publicaron listados de personas inocentes que fueron sentenciadas injustamente, restaurando así su honor. Él resaltó que el próximo Gobierno será abierto, y que toda la verdad continuará siendo revelada y conocida por la población, para así evitar herir nuevamente a los descendientes de las víctimas del Incidente del 28 de Febrero y, por el contrario, fomentar la unidad nacional.