Según un informe de Reuters, los copresidentes del Grupo de Trabajo sobre Taiwán en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, el demócrata Ami Bera y el republicano Mario Diaz-Balart, han llegado a Taipéi expresando su respaldo a Taiwán después de las elecciones.
Durante su visita, ambos legisladores se reunirán con altos funcionarios taiwaneses y líderes empresariales. En un comunicado, sus oficinas afirmaron que el propósito de la visita es reafirmar el apoyo de Estados Unidos a Taiwán después de la exitosa celebración de elecciones democráticas, expresar su unidad en los valores democráticos compartidos y explorar oportunidades para fortalecer aún más las sólidas relaciones económicas y de defensa entre Estados Unidos y Taiwán.
Taiwán celebró sus elecciones presidenciales el 13 de enero, con la victoria del candidato del gobernante Partido Democrático Progresista, Lai Ching-te (賴清德), quien asumirá la presidencia el 20 de mayo. China continental ha criticado las felicitaciones internacionales a Lai Ching-te, considerándolo una interferencia en sus asuntos internos. Pekín ve las visitas de funcionarios estadounidenses a Taiwán como un respaldo a los elementos independentistas en la isla.
El gobierno taiwanés ha afirmado que Pekín no tiene la autoridad para hablar o representar al pueblo taiwanés a nivel internacional. A pesar de la falta de relaciones diplomáticas formales, Estados Unidos es un importante partidario internacional de Taiwán y su principal proveedor de armas. Lai Ching-te ha asegurado que no buscará cambiar el statu quo en el estrecho de Taiwán y ha mantenido una política a largo plazo de no buscar la independencia ni la unificación con China continental, insistiendo en que el futuro de Taiwán debe ser decidido por su pueblo.