En la tradicional visita de una delegación de alto nivel de los Estados Unidos a Taiwán después de las elecciones, Stephen J. Hadley, exasesor de seguridad nacional de los Estados Unidos, y James B. Steinberg, exsubsecretario de Estado, acompañados por la presidenta del Instituto Americano en Taiwán (AIT), Laura Rosenberger, llegaron a Taiwán el 14 de enero. Rosenberger anunció que Hadley y Steinberg, en calidad de visitantes privados, dejaron Taiwán en la mañana del 16 de enero, mientras ella continuará discutiendo diversos temas con altos funcionarios taiwaneses.
Durante su estadía en Taiwán, la delegación se reunió con la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文), el presidente electo Lai Ching-te (賴清德), el alcalde de Nueva Taipéi, Hou Yu-ih (侯友宜), el presidente del Partido Popular, Ko Wen-je (柯文哲), y el presidente del Kuomintang, Eric Chu (朱立倫). Durante la reunión con Lai Ching-te, se discutieron temas cruciales como mantener la situación actual en el estrecho de Taiwán, cuestiones de defensa, la relación económica entre Estados Unidos y Taiwán, y la importancia de la continuidad en estas áreas. En las reuniones con Hou, Ko y Chu, la delegación destacó la naturaleza bipartidista de la relación entre Estados Unidos y Taiwán, comprometiéndose a colaborar con socios en todo el espectro político de la isla.
Rosenberger reiteró la política de Estados Unidos basada en el Acta de Relaciones con Taiwán y las Seis Garantías, y su oposición a la independencia de Taiwán. Subrayó que esta estructura ha mantenido la paz y estabilidad en el estrecho de Taiwán durante más de 40 años. Además, reafirmó la posición de Estados Unidos de buscar una resolución pacífica de las diferencias entre ambas orillas del Estrecho, oponiéndose a cambios unilaterales en el statu quo y expresando el apoyo a un diálogo entre las partes.
Rosenberger reafirmó el compromiso de Estados Unidos con la mejora de las capacidades de defensa propia de Taiwán y su apoyo a la democracia y participación significativa de Taiwán en la comunidad internacional. Destacó que Estados Unidos continuará fortaleciendo las relaciones no oficiales con Taiwán para preservar los valores democráticos y profundizar en las conexiones económicas entre ambos países.