La portavoz de la Oficina Presidencial, Olivia Lin (林聿禪), manifestó hoy 19 la preocupación de la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) ante el terremoto de magnitud de 6,2 grados que sacudió la provincia de Gansu (甘肅), al noroeste de China continental el día 18 a las 11:59 de la noche (hora local), y que también ha afectado a la provincia vecina de Qinghai (青海). Hasta las 8 de esta mañana, las cifras oficiales indican que hay 111 fallecidos y al menos 236 heridos, así como varios edificios derrumbados y se ha cortado el suministro de electricidad, agua, transporte y telecomunicación.
Asimismo, Lin destacó que la presidenta Tsai además de expresar sus condolencias a los familiares de los fallecidos, ha dado instrucciones a la Fundación para los Intercambios en el Estrecho (SEF, siglas en inglés) y el Consejo para los Asuntos de China continental (MAC, siglas en inglés), los dos órganos establecidos para mantener comunicación con el gobierno de Pekín, para expresar la disposición de Taiwán en ofrecer toda la asistencia necesaria, al mismo tiempo expresó sus deseos de que las labores de rescate y reconstrucción se lleven a cabo pronto y exitosamente para que la población pueda regresar a su vida normal lo antes posible.
El presidente de la Fundación para los Intercambios en el Estrecho, David Lee (李大維), destacó que ha enviado un comunicado a su contraparte, la Asociación para los Intercambios en el Estrecho de Taiwán (ARATS, siglas en inglés) de China Continental manifestando las preocupaciones de la mandataria, al mismo tiempo ha solicitado a la Asociación de Comerciantes Taiwaneses en Lanzhou (蘭州), capital de Gansu, para conocer la situación de los nacionales.