A medida que se acercan las elecciones presidenciales de Taiwán, la empresa de Terry Gou (郭台銘), Foxconn, se ha visto sometida a auditorías fiscales y una investigación sobre el uso de la tierra por parte de las autoridades chinas, lo que ha generado conjeturas políticas.
El primer ministro Chen Chien-jen (陳建仁) afirmó hoy que el Gobierno ha estado en contacto con la empresa y se encuentra dispuesto a respaldar a los empresarios taiwaneses.
La ministra de Economía, Wang Mei-hua (王美花), señaló por su parte que el 22 de septiembre, el Departamento de Desarrollo Industrial del Ministerio de Economía ya se había puesto en contacto con Foxconn y que la empresa también había enviado mensajes de importancia. Wang expresó su confianza en que las empresas pueden adaptarse a la situación y destacó que la población está observando de cerca esta cuestión.
El investigador del Instituto de Economía de Taiwán, Darson Chiu (邱達生), señaló que China continental ha ahuyentado ya a una ola de inversionistas extranjeros debido a políticas y regulaciones anteriores, y que actualmente, con la economía china aún debilitada y con riesgo de deflación, Pekín ha implementado una serie de medidas para atraer inversión extranjera con la esperanza de estimular su economía a través de un ciclo económico externo. Sin embargo, la decisión de Pekín de llevar a cabo auditorías fiscales en Foxconn, una empresa que ha contribuido significativamente a la economía china en términos de ingresos fiscales y empleo, parece ir en contra de esta política y es difícil de explicar desde un punto de vista económico.
Darson Chiu señaló que Foxconn todavía está produciendo y que no se espera que afecte significativamente a la cadena de suministro. Sin embargo, esta acción china seguramente suscitará más dudas entre los inversionistas extranjeros y podría llevar a una postura más cautelosa por parte de aquellos que consideran invertir en el país. Si esto conduce a una retirada de la inversión de Foxconn y a una inversión en otras regiones de Asia, como el sudeste asiático, podría ser perjudicial para la estabilidad económica china.