En respuesta a la promoción de un proyecto de ley en el Congreso de Estados Unidos que enfatiza que la Resolución 2758 de la ONU no afecta a Taiwán, grupos independentistas y académicos taiwaneses han destacado la importancia de esta resolución para recordar que China continental aún representa a la República de China y ejerce su autoridad en su nombre. Estos argumentan que el término «Taiwán, República de China» es una denominación ficticia y no reconocida internacionalmente. En lugar de mantener esta identidad política, instan a Taiwán a buscar activamente la independencia y a elaborar su propia constitución para liberarse de la influencia de China continental.
Tanto el Congreso de Estados Unidos como la Cámara de los Comunes del Reino Unido han emitido declaraciones recientes que respaldan la posición internacional de Taiwán, enfatizando que la Resolución 2758 de la ONU solo aborda la cuestión de la representación de China y no involucra a Taiwán. Expertos en derecho internacional consideran que Estados Unidos está recordando a Taiwán que, a pesar de los esfuerzos por negar el reconocimiento de China y su influencia en Taiwán, mantener la estructura de la República de China podría limitar el apoyo internacional.
Los líderes taiwaneses, como el presidente de la Alianza para la Independencia de Taiwán, Chen Nan-tien (陳南天), señalan que la denominación «Taiwán, República de China» carece de base legal y respaldo popular, e instan a los gobiernos presentes y futuros a no ser tímidos y a utilizar el nombre completo de Taiwán como una nación independiente y a elaborar su propia constitución. En última instancia, se argumenta que Taiwán debe aprovechar la creciente atención internacional para avanzar hacia la independencia y liberarse de las ataduras de la República de China.