Hoy es el Día Mundial de las Mujeres de Confort, mujeres víctimas que han sido forzadas a la esclavitud sexual por los militares japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. La Fundación por la Igualdad y Derechos de las Mujeres de Confort convocó a numerosos grupos de derechos humanos y organizaciones de mujeres a celebrar conjuntamente una conferencia de prensa conmemorativa bajo el título "14 de Agosto, en Memoria de las 59 Mujeres de Confort Taiwanesas". La Directora Ejecutiva de la Fundación, Tu Ying-chiu (杜瑛秋) señaló que las 59 abuelitas que fueron víctimas de la esclavitud sexual fueron las precursoras del movimiento #MeToo. A lo largo de los años, han fallecido sucesivamente, y la última sobreviviente falleció en mayo de este año. Sin embargo, el gobierno taiwanés aún no les ha otorgado la debida importancia a sus experiencias. Los participantes rindieron homenaje a las 59 fallecidas con un minuto de silencio al inicio y en la finalización del evento, ataron cintas para conmemorar a las víctimas. El lazo blanco simboliza la oposición a la violencia contra las mujeres; el lazo azul representa la prevención de la trata de personas y la prostitución; el lazo morado simboliza el movimiento internacional contra la violencia.
En este Día Mundial de las Mujeres de Confort, a fin de preservar la historia y evitar que se repita la tragedia, la Fundación reiteró las tres solicitudes al Gobierno. En primer lugar, dado que todos los estudiantes tienen el derecho de conocer la verdad histórica, los sucesos de las mujeres de confort taiwanesas y el concepto de esclavitud sexual en tiempos de guerra deberían ser incluidos en el curriculum de estudios de los 12 años de educación obligatoria; en segundo lugar, la transgresión de los derechos de las mujeres a raíz de los sucesos de las mujeres de confort taiwanesas son una parte indeleble de la historia y deben quedar registrados en los registros históricos y en los libros de historia; en tercer lugar, la última revisión internacional de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, siglas en inglés) señala que los gobiernos debe prestar mayor atención a la cuestión de las mujeres de confort, por lo que se espera que el Gobierno de Taiwán destine más recursos en esta área o establezca un Museo Nacional de los Derechos de la Mujer para preservar artefactos relevantes y promover la educación histórica y en derechos humanos.
Durante su discurso, Chi Hui-jung (紀惠容), miembro de la Comisión Nacional de Derechos Humanos expresó que esta parte crucial de la historia no puede ser olvidada en Taiwán. Además, Chi enfatizó la importancia del movimiento de renombramiento de las mujeres de confort, ya que el término "mujeres de confort" puede llevar a malentendidos de que las víctimas participaron de manera voluntaria. Por lo tanto, se debe usar el término "esclavas sexuales militares" en lugar de "mujeres de confort" y recordar las dificultades que atravesaron en sus vidas, con el objetivo de proteger la dignidad y la igualdad de género.