La visita de la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) a Nueva York y Los Ángeles durante su tránsito a través de América Central en marzo de este año suscitó descontento por parte de China continental. En esta ocasión, el vicepresidente Lai Ching-te (賴清德) también ha transitado por Estados Unidos y ha expresado críticas al respecto. El Ministerio de Relaciones Exteriores ha reiterado su posición de que tanto los presidentes como los vicepresidentes de Taiwán han transitado por Estados Unidos durante años mientras realizan visitas al extranjero, siguiendo principios de comodidad, seguridad, conveniencia y dignidad.
Hoy, Exteriores reafirmó que China continental no tiene derecho a interferir en las relaciones normales entre países democráticos. No hay razón para una reacción excesiva ni para aprovechar la situación para aumentar las tensiones. Si China continental adopta actitudes provocativas, estaría socavando la paz y la estabilidad regional y se enfrentaría a la condena de la comunidad internacional. El portavoz de Exteriores, Jeff Liu (劉永健), expresó que "la interacción con cualquier país amigo en el ámbito internacional es legítima y natural, y ningún país tiene el derecho de meterse en eso".
El Consejo para los Asuntos de China Continental (MAC, siglas en inglés) también señaló que la República de China (Taiwán) es un país soberano. Cuando el vicepresidente, en representación del país y el pueblo de Taiwán, viaja a países con relaciones diplomáticas y transita por Estados Unidos, interactúa y se comunica con diversas partes, expandiendo el espacio internacional de Taiwán. Este es un ejercicio legítimo de los derechos diplomáticos del país y es una manifestación de madurez democrática y de las ventajas de Taiwán en términos de sistema democrático, fortaleza económica y tecnológica, que han sido ampliamente reconocidas por la comunidad internacional. El Partido Comunista Chino no tiene el derecho de intervenir.
El MAC afirmó que el gobierno de Taiwán defenderá firmemente la soberanía y la seguridad del país, salvaguardará la línea de defensa de la democracia y la libertad, y no retrocederá ni cederá. En el futuro, Taiwán continuará colaborando con socios democráticos globales para detener las acciones irresponsables de regímenes autocráticos que ponen en peligro la paz y la seguridad regional mediante aventuras militares.