Hoy día 2, la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) recibió en la Oficina Presidencial al representante de Francia en Taiwán, Jean-François Casabonne-Masonnave, quien se encuentra próximo a dejar el cargo. La mandataria agradeció a Casabonne-Masonnave por su labor en la isla y su fructífero trabajo en favor del fortalecimiento de las relaciones bilaterales.
Tsai destacó el gran impulso que Casabonne-Masonnave otorgó al intercambio bilateral en los ámbitos de economía, educación, respeto a los derechos humanos y fomento de las energías renovables, logrando así estrechar aún más las relaciones entre ambas naciones. La presidenta resaltó que Francia es el cuarto más grande socio comercial de la isla en la Unión Europea, y apuntó que el año pasado el valor neto del comercio bilateral superó los USD 5800 millones. Tsai manifestó sus buenas expectativas por el profundizamiento de la cooperación en los ámbitos de la innovación, la industria de los semiconductores y el desarrollo de energías renovables.
Tsai indicó que desde el año pasado el Gobierno francés apoya abiertamente la participación de Taiwán en la Asamblea Mundial de la Salud. El presidente francés Macron y su ministro de Relaciones Exteriores han hecho hincapié en reiteradas oportunidades sobre la importancia del mantenimiento de la paz y estabilidad en el Estrecho. La mandataria recordó además que, en abril pasado, los presidentes de los grupos de amistad Francia-Taiwán de ambas cámaras del Parlamento francés visitaron el país, y que en aquel mismo mes, el vicepresidente del Yuan Legislativo Tsai Chi-chang (蔡其昌) viajó también al país europeo, donde recibió el trato oficial propio de un funcionario estatal de alto rango. La presidenta enfatizó que estos intercambios son un excelente hito en el desarrollo de las relaciones francotaiwanesas.
En su participación oral, Casabonne-Masonnave indicó con humildad que en sus cuatro años de labor en la isla, si pudo mostrar siempre pleno entusiasmo y dinamismo fue porque contó con excelentes compañeros en todos los ámbitos de cooperación con Taiwán. Estando próxima su despedida de la isla y retorno a Francia, Casabonne-Masonnave confesó tener sentimientos encontrados, pero afirmó que se lleva consigo la alegría de saber que logró su tarea de estrechar las relaciones bilaterales, y tiene plena confianza de que su sucesor fortalecerá aún más los lazos que unen a Francia y Taiwán.