El 1 de agosto, en el Día de los Pueblos Indígenas de Taiwán, la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) asistió a la "Conferencia Nacional de Administración de Asuntos de los Pueblos Indígenas" en Kaohsiung. En su discurso, recordó que hace siete años pidió disculpas en nombre del gobierno a los pueblos indígenas, afirmando que las disculpas marcaron el inicio de la búsqueda de justicia histórica en la sociedad taiwanesa. En estos años, el gobierno ha trabajado en la transición y justicia histórica para los pueblos indígenas, logrando avances en el cuidado a largo plazo, el resurgimiento del idioma y la cultura.
En el ámbito legislativo, se mencionó la aprobación de la "Ley de Salud de los Pueblos Indígenas" y decisiones constitucionales que protegen los derechos indígenas en áreas como la identidad y la cultura de caza. Además, se destacó la aprobación de la enmienda a la "Ley de Minería", que busca lograr un equilibrio entre las tribus indígenas, el entorno montañoso y forestal de Taiwán y la industria minera, promoviendo un desarrollo sostenible.
La presidenta enfatizó la importancia del diálogo continuo como requisito para garantizar los derechos de los pueblos indígenas. Las conversaciones del Consejo de Transición Indígena han permitido que representantes gubernamentales y de tribus dialoguen para descubrir la verdad histórica, promover la reconciliación y alcanzar consensos. Se espera una colaboración futura entre el gobierno central, los gobiernos locales y las agencias de administración indígena para implementar los derechos de los pueblos indígenas y fomentar la convivencia y prosperidad entre todos los grupos étnicos.