El diario estadounidense Wall Street Journal publicó el 4 de julio una carta abierta del candidato presidencial del Partido Democrático Progresista (PDP), Lai Ching-te (賴清德). El artículo, titulado «Mi plan para defender la paz en el estrecho de Taiwán», describe sus futuros esfuerzos como presidente electo para fortalecer la disuasión, mejorar la seguridad económica, promover la cooperación democrática y mantener el actual statu quo. Estos «cuatro pilares» conducirían a una paz sostenible en el estrecho de Taiwán y a la prosperidad nacional.
En cuanto a la disuasión, Lai Ching-te afirma que la defensa nacional es fundamental para la seguridad del país. Hasta ahora, la presidenta Tsai Ing-wen (蔡英文) se ha centrado en fortalecer las capacidades militares de Taiwán, y en el futuro se acelerará la transformación hacia una disuasión asimétrica. Además, se fortalecerá la cooperación en entrenamiento, reforma militar, defensa civil e intercambio de información con países aliados para garantizar que Taiwán pueda afrontar cualquier amenaza militar y reducir el riesgo de conflicto armado.
En cuanto a la seguridad económica, Lai Ching-te menciona sus esfuerzos anteriores como alcalde de Tainan y primer ministro para cultivar la industria tecnológica de Taiwán y estimular el crecimiento económico y salarial a través de reducciones fiscales e inversiones. En el futuro, espera liderar la participación del país en más acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales, apoyar nuevas industrias emergentes, reducir regulaciones innecesarias y garantizar que Taiwán participe plenamente en la cadena de seguridad global.
En relación con las relaciones de asociación democrática, Lai Ching-te destaca que Taiwán se ha convertido en el primer país de Asia en enviar equipos médicos a Ucrania y ha recibido continuo respaldo de líderes políticos y opiniones públicas de diferentes países que han visitado la isla. Estas acciones concretas demuestran que Taiwán está conectado con el mundo y continuará estableciendo una estrecha cooperación con sus socios democráticos internacionales.
Finalmente, Lai Ching-te subraya la importancia de un liderazgo estable y basado en principios para las relaciones entre ambos lados del estrecho de Taiwán. En los últimos años, Pekín ha sostenido que la búsqueda de la unificación nacional requiere el reconocimiento del Consenso de 1992 y ha aumentado las amenazas y desafíos militares en la región. Bajo estas presiones, mantener el statu quo en el Estrecho es de máximo interés para Taiwán y la comunidad internacional. En el futuro, Taiwán mantendrá la estabilidad en aguas cada vez más turbulentas y apoyará oportunidades de diálogo a través de un enfoque recíproco, digno y sin condiciones previas.