Ayer día 24, la Asamblea Mundial de Salud fue testigo de una tercera ola de apoyo a la participación de Taiwán, con 12 aliados diplomáticos y 11 no aliados expresando durante su turno de intervención la importancia de incluir a la isla en la OMS desde que comenzaran las sesiones de la asamblea.
Concretamente, del total de 23 países que expresaron apoyo a Taiwán, cuatro son de la región de Asia-Pacífico, siete europeos y los doce aliados diplomáticos que todavía conserva Taiwán a excepción del Vaticano.
Ayer, cinco de los aliados diplomáticos pidieron la participación de Taiwán como miembro observador.
El ministro de Salud de Tuvalu, Isai Taape, defendió que la OMS no puede ser una organización política sino realista y técnica, y por tanto, piden a la secretaría general que no se deje influenciar por intrigas políticas para excluir a Taiwán.
En parecidos términos se expresó el ministro de Salud de Palaos, Gaafar Uherbelau, quien también recordó que muchos de los países insulares del Pacífico sur no hubieran podido sobrevivir a la pandemia de COVID-19 sin la ayuda de Taiwán, demostrando la importancia de la isla se una a la red sanitaria mundial de la OMS.
Después llegó el turno de la ministra de Salud de San Cristóbal y Nieves, Sharon Archibald, la ministra de Salud de Eswatini, Lizzie Nkosi, y el ministro de Salud de Belice Kevin Bernard, quienes exigieron la inclusión de Taiwán en la asamblea.